jueves, 19 de mayo de 2016

Amor de Lejos

Amor de Lejos.
Amor a larga distancia.
Algunas personas, motivadas en parte por el auge tecnológico, encuentran en otra parte del mundo a una “media naranja”. Otras, debido a la creciente exigencia profesional y académica deben separarse temporalmente de su pareja.

  

En ambos casos la distancia se presenta como un factor decisivo para el mantenimiento del vínculo amoroso, e inevitablemente surge la pregunta: ¿se mantendrán este tipo de relaciones?, ¿son funcionales?


Para Ana Rosa Abraham Funes, psicoterapeuta de pareja del Centro de Desarrollo Círculo de Ávalon, quienes mantienen una relación y se tienen que distanciar por un tiempo (aunque pueden pasar complicaciones porque lleguen a enfriarse un poco las cosas) tienen más posibilidad de perdurar, porque el vínculo empezó de forma convencional.


La especialista destaca que se tuvo una convivencia cotidiana que permitió que ambos se conocieran mejor, en comparación a una que inició por un asunto cibernético.


Respecto a éstas relaciones, opina que son más irreales y que aunque pueden durar, se basan en una idealización, debido a que carecen de esa convivencia cotidiana.


“En una relación de lejos, como el componente de idealización es muy grande, la dopamina y la noradrenalina (neurotransmisores) siempre van a estar arriba: no hay nada que desilusione la relación, ésta se basa absolutamente en el placer y satisfacción provocados por la dopamina”, explica la especialista.



El primer aspecto que habría que cuestionarse para saber si una relación funciona, desde el punto de vista de la terapeuta Myrna Huerta de León, es la sinceridad con uno mismo.

“El amor siempre que sea real funciona. Lo único que se debe tomar en cuenta es la honestidad con uno mismo, qué tanta disposición tienes a asumir que estás con una pareja realmente por amor y no por necesidad o interés, por deseo o por miedo a quedarte solo.”


Para ello, más allá de si las personas se conocen de lejos o están cerca y después se separan, lo primordial es serle fiel a lo que uno siente.


Huerta de León detalla: “Las relaciones de pareja son un trabajo personal antes de pareja. Cercanas o lejanas, funcionan siempre que la persona trabaje en sí misma”. Y tú, ¿alguna vez has tenido un amor de lejos?



Tips:
  1. 1 Lo que más hay que cuidar: Por trillado que suene es que la comunicación, es muy importante transmitir al otro si uno está triste, feliz, los sentimientos... así el otro se sentirá libre para compartir también sus vivencias. Además, es muy importante hacer sentir a la otra persona que es especial. También hay que cuidar la confianza, el valor del compromiso con el otro, la honestidad, la flexibilidad, sinceridad, tolerancia, que sigan vivos los proyectos que han empezado juntos... 2 Los errores que nunca se deben cometer: Nunca hay que dejar de hacer sentir al otro que es único. No hay que caer en la ambigüedad, la falta de comunicación o por el contrario agobiar constantemente, dejar pasar las cosas que duelen, no transmitir afectos, preocupaciones, la intolerancia, la falta de apoyo y la impaciencia. Con el paso del tiempo se puede producir un enfriamiento de la relación, o puede faltar confianza (por ejemplo, al no conocer el entorno del otro) y se puede dar el riesgo de la infidelidad. 


  2. 3 Nuevos retos: La separación introduce cambios en la forma de relacionarse la pareja. Por eso, es conveniente hacer pequeñas modificaciones: por ejemplo, esforzarse más por valorar al otro, reconocerle lo bien que hace algo, lo a gusto que se siente...


  3. 4 Todas las relaciones necesitan piel con piel. Hay que intentar verse personalmente los fines de semana, cada quince días o una vez al mes, fijar la fecha y respetarla. El contacto físico, una abrazo, una caricia, la sexualidad, sentir al otro es importante para la pareja. Si no es posible por la distancia o la situación económica, una videollamada por Internet puede aminorar la distancia, siempre respetando el día y la hora. 


  4. 5 Cotidianidad: Internet, los celulares... facilitan un contacto diario, que es fundamental para mantener la relación, siempre que la pareja así lo acuerde. Videoconferencias frecuentes, SMS, enviar fotos, mandar links o canciones significativas por correo electrónico, un guiño en las redes sociales... hace que una persona se sienta querida y se percate de que se la echa de menos, incluso la misma cena a ambos lados de la pantalla, compartir una película y luego comentar... 


  5. 6 Salpicar el día con atenciones inesperadas: desde unas flores, enviar un e-mail, una carta o hacer las galletas que tanto le gustan... Cualquier sorpresa es un detalle para el que está lejos: “me acordaba de ti hoy cuando...”; “se me ocurrió que podríamos hacer…” 
  6. 

7 No te dejes llevar por los días malos, celos o frustraciones: Por supuesto que es difícil, no sabes a detalle el lugar lo que hace a cada minuto, pero en realidad nunca lo sabemos. Los celos pueden nublar la realidad. Hay que comentarlos con la pareja, pero siempre es más saludable plantear que el problema como algo que le sucede al que siente los celos. 


  7. 8 Tómate tu tiempo: Es difícil, pero debes ser consciente de que existe un proceso interno de adaptación a la ausencia. En los primeros momentos se pasa por un estado emocional marcado por la añoranza y la nostalgia de la separación y se echa de menos a la pareja. Después se irá aceptando la nueva situación centrándose en la rutina del día a día sin perder contacto diario. 
  8. 

9 Ponte en su lugar: La persona que ha cambiado de ciudad o de país puede, o no, necesitar cierto apoyo porque sienta soledad, incertidumbre o cierto desarraigo. Contarle tu día a día puede ayudarle, incluso ofrecerle reuniones una vez por semana con los amigos a través de internet o de una videoconferencia.


  9. 10 No es el fin del mundo: Tanto uno como el otro tiene que seguir enriqueciendo su vida con otras actividades y no hundirse en la tristeza de la separación. De esta forma se sentirá bien y podrá comunicar y comentar nuevas experiencias al otro.
 

Referencias